
IN
LUCEM EDI
DISEÑO DE TRONO PARA
EL SANTÍSIMO CRISTO RESUCITADO.
MEMORIA FORMAL E ICONOGRÁFICA.
Como diseñador
de esta obra he intentado plasmar en ella mis sentimientos más íntimos, tanto
como cofrade como creyente. He intentado representar la alegría que todos
debemos compartir en torno a la Resurrección de Cristo, mediante un trono en el
cual el juego de volúmenes se convierte en el máximo exponente de este
sentimiento. Así mismo el lema que da título al trabajo, “In lucem edi”,
engloba la idea más importante para un cristiano, "salir a la luz",
como hace Cristo desde la oscuridad del sepulcro, para mostrarse vencedor en
una nueva vida.
La inspiración
mas inmediata a la hora de realizar este proyecto ha sido el tradicional trono de
carrete, aunque he exagerado sus proporciones para actualizarlo con las
dimensiones de los tronos que actualmente, y en su gran mayoría, se procesionan
en nuestra ciudad. Esta forma de carrete aparece principalmente en el frontal
del trono, mediante el estrangulamiento de su perfil, ayudado por la
alternancia de planos cóncavos y convexos en el mismo.
Las medidas de estas andas procesionales están condicionadas por la puerta de la iglesia de San Julián, por lo que el ancho del trono es de aproximadamente 2m. y 70 cm. El largo, proporcionado a esta anchura, será de 3 m. y 78 cm. y la altura del cajillo de l m. y 8 cm. aproximadamente.
Sobre un
moldurón decorado con roleos de carácter vegetal emerge todo el conjunto del
trono. El plano que desde el moldurón llega al estrangulamiento de la
composición, no aparece tallado para no restarle importancia al resto del
conjunto. La zona donde se produce este estrechamiento aparece a modo de friso
en el cual la decoración tallada alterna las parejas de roleos enmarcando
ánforas y parejas de ces. Al pasar al plano convexo, el más destacado de la
composición, vemos como un relieve enmarcado por medio de una orla de
abigarrada decoración de roleos vegetales y rocallas, centra este cajillo. De
la orla surgen dos guirnaldas que se unen en las esquinas del trono con las que
llegan de los laterales mediante unas hojas de acanto. En estas guirnaldas se
repite la decoración antes descrita. Al llegar a un nuevo plano cóncavo, se repite
la disposición del friso inferior, pero con una disposición diferente de los
roleos y motivos decorativos, eliminando a su vez el carácter alternativo de
abajo. Por otro lado también aparecen ángeles tallados, en el moldurón,
esquinas y centro, y apoyados sobre las guirnaldas.
Repite las formas y decoración del central con la
variante de que las guirnaldas aparecen en número de cuatro, dos a cada lado
del relieve, y unidas cada pareja por una peana alargada sobre la que se coloca
la imagen de una sibila.
Para los ángulos del trono ideé cuatro arbotantes de
pequeño tamaño, tanto en altura (80 cm) como en número de brazos (ocho), debido
por un lado a que la procesión al salir de día no necesita iluminación, por lo
que esta aportaría tan sólo un carácter de tipo simbólico, y por otro a que no
le deberían restar importancia a la imagen titular o al grupo representado. Así
mismo establecen conjuntamente con las guirnaldas del cajillo, un cruce de
diagonales que enfatiza el lugar desde el cual Cristo “emerge a la luz”.
Asunción
de Nuestra Señora. Iglesia de los Agustinos (Rohr).
Vemos
en la parte inferior, el modelo de sarcófago en el que
está inspirado el
cajillo del trono del Stmo. Cristo Resucitado |
El trono
representa el sepulcro donde Cristo fue enterrado, de ahí su forma de
sarcófago, y el lugar desde el que nació la Nueva Vida con la Resurrección; por
ello aparece ricamente decorado. Es por lo tanto una exaltación de Cristo como
Esperanza de la Humanidad.
Iconográficamente
podemos señalar tres grupos de representaciones: relieves, personajes
proféticos -sibilas- y ángeles.
En el cajillo
central aparece el relieve que representa la Transfiguración del Señor, momento
evangélico en el cual Cristo ante la presencia de tres de sus discípulos se
eleva en los aires de forma resplandeciente. Con ello anunció que Él es Dios y
que por ello resucitará de entre los muertos.
Los ángeles
apoyados sobre las guirnaldas portan un ancla y una paloma respectivamente.
Estos símbolos paleocristianos representan la esperanza y la resurrección. Los
que aparecen en pareja en la parte central del moldurón sostienen el escudo de
la Agrupación de Cofradías. Los que aparecen en las esquinas tienen la actitud
de echar flores al paso de Cristo Resucitado.
La Transfiguración. (Rafael Sanzio) |
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Noli
me tangere. (Correggio)
Aparición del Resucitado a la Magdalena |
En el lateral
izquierdo, el relieve representa el momento en que el Redentor se aparece a
María Magdalena tras la Resurrección. Es la primera aparición y lo hace ante la
mujer arrepentida.
Los ángeles reposados sobre las guirnaldas, en número de cuatro, portan los siguientes atributos:
Los ángeles reposados sobre las guirnaldas, en número de cuatro, portan los siguientes atributos:
- Incensario, símbolo de la glorificación de Dios, relacionado con las ofrendas realizadas en la Epifanía.
- Navío, barco que representa a la Iglesia y por ende a la Santísima Virgen, como Mediadora del mundo ante Dios.
- La azucena entre las zarzas, la pureza que triunfa finalmente sobre el pecado.
- La luna y las estrellas, símbolos apocalípticos relacionados con la Virgen y su presencia en el fin del mundo.
Por otra parte la pareja de ángeles sobre el moldurón sostienen un pequeño estandarte con la leyenda “Resucitó”.
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Sibila Délfica. De Miguel Ángel. Capilla Sixtina (Roma). |
También
podemos contemplar en el lateral del trono la inclusión de dos personajes
femeninos llamado sibilas, mujeres con don profético de la antigüedad, que no
aparecen en el Antiguo Testamento, pero profetizaron el nacimiento y la Pasión,
Muerte y Resurrección de Nuestro Señor. Sus mas famosas representaciones las
podemos admirar en la capilla Sixtina, pintadas por Miguel Ángel. En este
lateral aparecen la sibila Líbica, que porta un cirio encendido, anunciando la
venida de Cristo y la sibila Frigia, sosteniendo una cruz con una bandera
terciada, simbolizando el triunfo de Nuestro Señor sobre la muerte.
El relieve del
lateral derecho del trono representa “La incredulidad de Santo Tomás”.
Simboliza la duda sobre la resurrección de Jesucristo por parte de uno de sus
discípulos, que tiene que hundir sus dedos en su llaga del costado para
comprobar que se trata del Señor. Las sibilas de este lateral portan elementos
de la pasión, como la corona de espinas, sostenida por la sibila Délfica, y el
látigo con el que Jesús fue azotado, en las manos de la sibila Agripa.
Los angelitos
tienen los siguientes atributos: un relicario, simbolizando el papel intercesor
de los santos en nuestra religión, un libro de las Sagradas Escrituras y la
llave del cielo. El cuarto ángel se tapa los ojos con las manos representando
la fe. Por su parte los del centro del moldurón portan un estandarte con la
leyenda “Aleluya”.
Por último en
la trasera del trono se representa la “Cena de Emaús”, momento en el que
Nuestro Señor Resucitado revela su condición divina en el momento de partir el
pan.
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La Cena de Emaús. (Caravaggio) |
Los ángeles de las guirnaldas portan los símbolos eucarísticos, mientras que la pareja del centro del moldurón llevan el escudo de Málaga.
ANEXO
A petición de D. Jesús
Saborido, Presidente de la Agrupación de Cofradías en el año que gane el
concurso convocado para la realización del trono del Resucitado, me solicito le
hiciera una versión del diseño que incluyera faroles en vez de arbotantes. Los
faroles que diseñe se pueden observar en el siguiente dibujo.
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